De 21 centros penitenciarios que hay en el Estado de México, diez presentan calificaciones que oscilan entre 4.62 y 5.99 en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025.
Entre ellos se encuentran los centros preventivos y de readaptación social de Ixtlahuaca, Jilotepec, Zumpango, El Oro.
Además, Lerma, Ecatepec (Penal de Chiconautla), Santiaguito en Almoloya de Juárez, Cuautitlán, Neza-Bordo
Y el “Juan Fernández Albarrán” en Tlalnepantla de Baz, mejor conocido como el Penal de Barrientos.
El Centro Preventivo y de Readaptación Social de Cuautitlán fue el peor evaluado, con una calificación de 4.62.
Le siguieron Zumpango y Jilotepec con 4.93 y 4.95, respectivamente.


Los once centros penitenciarios mexiquenses restantes tuvieron calificaciones que van de 6.35 a 7.24.
Entre las problemáticas que se presentan en la mayoría de los centros penitenciarios mexiquenses destacan el hacinamiento, la sobrepoblación y la falta de personal de seguridad y custodia.
A nivel estatal, el Estado de México tuvo una calificación de 6.0 en la evaluación realizada por CNDH.
El diagnóstico ventiló la falta de cumplimiento y atención en aspectos que garantizan la integridad de las personas privadas de la libertad y la reinserción social en los penales mexiquenses.
El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria tiene el objetivo de supervisar el respeto a los derechos humanos en el sistema de reinserción social.
Para ello, el año pasado se realizó la visita a un total de 278 centros penitenciarios del país.
