‘Me mataron a mi hijo en el penal de Barrientos, lo destrozaron a golpes’ se lee en distintas publicaciones que María de los Dolores Zepeda Silva ha hecho en las redes sociales. Ella es madre de Gabriel Geovanni Campos Zepeda, un padre de familia de 39 años de edad, que murió bajo custodia de las autoridades penitenciarias del Estado de México, en septiembre pasado.
Geovanni fue detenido el primero de septiembre de 2026 por la policía municipal de Tlalnepantla e ingresado al Ministerio Público.
Al cumplirse el plazo de 48 horas, fue traslado al centro penitenciario de Tlalnepantla, mejor conocido como “penal de Barrientos” para ponerlo a disposición de la autoridad judicial.
Ni siquiera se había llevado a cabo la audiencia inicial para determinar su situación jurídica, cuando ocurrió a tragedia.
La familia señala que, durante su estancia en el lugar, recibió una golpiza tras ser extorsionado.
“Al llegar mi hermano al penal lo empezaron a extorsionar, le empezaron a pedir dinero. De entrada, le pidieron diez mil pesos”
María Helena Zepeda, hermana
Como consecuencia, la madrugada del 8 de septiembre, Geovanni fue trasladado al Hospital General de Naucalpan; y aún consciente, explicó a los médicos que entre tres y cinco personas lo habían golpeado.
“Lo que el doctor me dijo es que sus órganos estaban destrozados por dentro (… ) que sus órganos estaban dañados de tantos golpes internos que le ocasionaron en el penal”
María de los Dolores Zepeda Silva, madre
Geovanni falleció bajo custodia el pasado 11 de septiembre.
Presentaba choque refractario, falla orgánica múltiple, lesión renal aguda y estaba policontundido, según el diágnostico de egreso del hospital.
El Ministerio Público abrió una carpeta de investigación por homicidio, señala Dolores Zepeda.
“Vi a mi hijo y en la parte de sus nudillos tenía golpes de defensa, en sus rodillas tenía golpes de defensa, en sus dedos de los pies tenía como cuando arrastran a las personas (…) Digo, por qué mi hijo tiene ese tipo de heridas, los custodios me dicen: no, no sabemos, ha de haber sido entre los mismos presos que fueron los que lo han de haber golpeado. Dicen: nosotros como custodios no golpeamos a las personas”
María de los Dolores Zepeda Silva, madre
Aun así, lo vincularon a proceso
Refirió que su hijo se encontraba en el penal en calidad de imputado, como presunto responsable de violencia familiar.
Y aún no se definía su situación jurídica cuando ocurrió la agresión.
A pesar de eso, la audiencia inicial, se llevó a cabo mientras Geovanni se debatía entre la vida y la muerte en el hospital.
La madre señala que la juez Iris Miranda Marcos lo vinculó a proceso, aun cuando, ni él ni el defensor público estaban presentes en la audiencia.
“La juez lo vinculó a proceso estando él en cama, en agonía”
María de los Dolores Zepeda Silva, madre
Esta juez es la misma que vinculó a proceso a los presuntos responsables del asesinato de Jonathan Meléndez, tecladista de la banda mexicana Camilo Séptimo.
María de los Dolores Zepeda dice que cuenta con el oficio donde el director del penal se excusó por no haber avisado sobre el deceso de su hijo.
Defensor insensible
Además, presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, con número CODHEM/EPPL/ 506/2026.
Y aunque la queja fue admitida por el organismo, reprochó la respuesta de Juan Caballero Sibaja, visitador adjunto de Atención a Personas Privadas de la Libertad.
“Apenas hablé en la semana y me dijeron: todavía no podemos hacer nada, como su hijo está muerto no tengo nada que hablar con él. Esos son los derechos humanos”
María de los Dolores Zepeda Silva, madre
Piden justicia para Geovanni
Dolores Zepeda dice que su hijo era taxista y estudiaba para ser terapeuta. Lo recuerda como una persona feliz y amoroso.
En agosto fue la última vez que lo vio con vida.
“Quiero pensar que está vivo, que es solo un mal sueño, que esto se va a terminar y que es una pesadilla. Ninguna madre debe ir a ver la tumba de un hijo, ninguna madre debe sufrir y ver a su hijo encarcelado por un delito que no cometió; y que dentro de ese penal haya personas que no tienen sentimiento y que matan a la gente como si fueran cucarachas o insectos”
María de los Dolores Zepeda Silva, madre
La familia pide justicia para Geovanni, y desea visibilizar su caso.
“No merecía morirse, no merecía estar en ese lugar, no merecía estar en ese momento, no merecía tener ese final, no merecía eso”
María de los Dolores Zepeda Silva, madre
Para conocer la versión de las autoridades, se pidió información a la Secretaría de Seguridad del Estado de México y a la Codhem, pero hasta el cierre de esta edición, ninguna respondió.
Las autoridades penitenciarias del Estado de México reportaron la muerte de 140 personas privadas de la libertad este año, al corte de septiembre.
Según el Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional, estos decesos se atribuyen a causas naturales o por enfermedad.
En el documento no se reconoce ningún homicidio ni suicidio durante ese lapso.
Aunque vía transparencia, las autoridades penitenciarias reportaron cuatro suicidios y un probable homicidio en los penales mexiquenses en lo que va del año.
