Entre los años 2018 y 2022, en el Estado de México 306 indígenas fueron sentenciados por diversos delitos.
Ocho de cada diez de ellos recibieron sentencia condenatoria, principalmente por robo, violación, homicidio, abuso sexual y lesiones, según los datos del Poder Judicial que se obtuvieron vía solicitudes de información.
Entre los sentenciados se encuentran hablantes de las lenguas: chinantecas, mixteca, zapoteca, mazahua, mazateca, mixe, náhuatl, otomí, tlapaneco, tzotzil, zoque, maya, ópata, popoluca, solteco, tepehua, tototaca, ocuilteco, tzeltal, motozintleco, oluteco, yaqui, amuzgo, cuicateca, huasteco, lacandón y tojolabal.
A partir de un cruce de información, se pudo detectar que cuando 20 de estas personas recibieron sentencia, el Poder Judicial del Estado de México no tenía contratados intérpretes que dominaran su idioma.
Muestra de ello, es que en 2018 un total de 29 traductores prestaban sus servicios en los juzgados, pero ninguno dominaba el zoque, tzotzil o zapoteco, aun cuando en ese mismo año fueron sentenciados cinco hablantes de esas lenguas indígenas.
Durante los cuatro años siguientes, al menos 15 personas – ópatas, popolocas, soltecos, zoques, ocuiltecos, tzetzales, yaqui, cuicateco, lacandón y oluteco- escucharon su sentencia probablemente, sin el apoyo de un intérprete.
Estos datos se obtuvieron a partir de un cruce de información entre las personas indígenas sentenciadas y los traductores que prestaron sus servicios en todos los juzgados estatales, del 2018 al 2022.
En todos los juicios y procedimientos, los indígenas tienen el derecho a ser asistidos por intérpretes y defensores que tengan conocimiento de su lengua y cultura y se deberán tomar en cuenta sus costumbres, según lo establecido por el artículo 2 de la Constitución, así como la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas.
En la recomendación general 45/2021 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) señaló que la mayoría de las personas indígenas en México, que son acusados de haber cometido un delito, están sujetos, en la mayoría de los casos, a enfrentar un procedimiento sin comprender los motivos que lo originan y su desarrollo, lo cual afecta su derecho a un debido proceso.
La CNDH observó escasez de personas intérpretes, abogadas, defensoras y operadoras de justicia, que hablen lenguas indígenas o conozcan las culturas indígenas.

