La sobrepoblación penitenciaria en México no se resolverá solamente con la construcción de los seis centros penitenciarios que el gobierno federal anunció.
Las autoridades pretenden abrir 18 mil 480 nuevos espacios, pero la sobrepoblación es de 45 mil 096 personas privadas de la libertad.
Es decir; no alcanza para cubrir ni la mitad de los lugares que se necesitan en 158 centros del país.
Tan solo en los penales del estado de México, la sobrepoblación es de 22 mil 371 personas privadas de la libertad de acuerdo con el Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional.
Ésta es la entidad federativa con más sobrepoblación penitenciaria, seguida por Sonora, Veracruz, Chiapas, San Luis Potosí y Nayarit, entre otras.
Construcción de penales en seis estados
La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, anunciaron que se construirán penales en estos estados, con excepción de San Luis Potosí.
Otro estará en Sinaloa, aunque esta entidad no registra sobrepoblación penitenciaria en el Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional, pero ha sido el escenario de los episodios de violencia más recientes, entre ellos las riñas que dejaron 12 muertos en el penal de Mazatlán.
| Entidad federativa | Sobrepoblación |
| Estado de México | 22,371 |
| Sonora | 8,734 |
| Veracruz | 4,100 |
| Chiapas: | 3,241 |
| San Luis Potosí | 3,124 |
| Nayarit | 2,919 |
| Sinaloa | -576 (no tiene) |
García Harfuch informó que el gobierno federal trabaja en un nuevo modelo de gestión penitenciaria nacional, que no se limita a ampliar la infraestructura, sino también mejorar los protocolos de seguridad, profesionalizar al personal y modernizar los procedimientos de administración, vigilancia y control.
Los nuevos centros -dijo- contarán con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia y monitoreo, sistemas de inspección y bloqueo de señales, módulos diferenciados, espacios de educación, trabajo, capacitación para el trabajo, servicios de salud y actividades deportivas.
El objetivo es contar con instalaciones que permitan mantener el control penitenciario y ofrecer mejores condiciones para la reinserción social.
Juan Morey, coordinador de Empoderamiento Jurídico y Activismos Comunitarios de Documenta A.C. consideró que la construcción de centros -en general- es una estrategia de corto plazo que probablemente pueda resolver el problema en lo inmediato, pero a medida que va pasando el tiempo, reaparece.
“Hay mucha evidencia de que, lugar que se genera en el sistema penitenciario, lugar que se termina ocupando” Juan Morey
Durante una entrevista para Desarchivando, realizada en marzo de 2026, el especialista dijo que hay varios factores que impiden erradicar la sobrepoblación.
Entre ellos: la inflación penal, un fenómeno relacionado con la creación de nuevos delitos o el aumento de penas.
Otros factores son las políticas estatales punitivistas, por ejemplo: la prisión preventiva oficiosa.
“Entonces, el problema parece ser más complejo que simplemente construir nuevos espacios o estancias para privar de la libertad a las personas que se encuentran sometidas al sistema de justicia” Juan Morey
Alternativas contra la sobrepoblación
El especialista considera que entre las alternativas para disminuir el hacinamiento está usar los mecanismos ordinarios que ya existen para liberar a las personas conforme a la Ley Nacional de Ejecución Penal.
Básicamente: la libertad condicionada, la libertad anticipada y la preliberación por motivos de política penitenciaria.
Además, usar beneficios como las amnistías, el indulto y el reconocimiento de inocencia.
Juan Morey consideró que el reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, encaminado en atender el problema de hacinamiento del penal Neza Bordo, en el estado de México, es una oportunidad para tratar de poner en marcha estos mecanismos ordinarios.
Otro acuerdo al que podrían llegar las autoridades -dijo- es revisar la política en materia de prisión preventiva oficiosa, que también eleva los niveles de ocupación.
Y promover que, en las conductas delictivas menores, como son los robos simples, se ejecuten penas sin privación de la libertad.
“También está probado a nivel internacional que las penas de corta duración perjudican más a la persona de lo que la podrían ayudar, si son de cumplimiento efectivo. Justamente por el fenómeno de la prisionización, que es como toda esta cultura que se vive en los centros penitenciarios, o lo que muchas veces las personas denominan como la escuela del crimen”, Juan Morey
